1. Rigurosamente inspeccionar la calidad de las materias primas, emplear tecnología de vanguardia y mantener un control de calidad meticuloso a lo largo de todo el proceso.
2. Los imanes, ya sean redondos, de disco, de bloque, de arco o de formas especiales, requieren de máquinas de corte y mecanizado específicas para adaptarse a sus distintas formas y dimensiones. Operarios altamente capacitados y con experiencia, utilizando tecnología avanzada, garantizan que las dimensiones y las tolerancias cumplan con la precisión requerida.
3. En el proceso de detección del tratamiento de recubrimiento superficial, se examinan el color, el brillo y la resistencia de la unión. La inspección visual se centra en la suavidad de la superficie del imán, detectando cualquier mancha, bordes irregulares o esquinas desajustadas, con el fin de asegurar la excelencia en la calidad.